viernes, octubre 19, 2012

Ruta Inspirada

Hace unos días mi Papá me envío un escrito que había hecho en el 2005, alrededor del cual se me generaron una serie de reflexiones. Quiero compartir el escrito de mi Papá y mis reflexiones y ojalá pueda tener varios comentarios alrededor del tema.

RUTA INSPIRADA. Por: Luis Enrique Sedano

Desde inmemorial evolución la vida logra su máxima expresión en el hombre, quien, ya en la plenitud del disfrute de una maternidad humana, adquiere el privilegio de, como dice algún pensador francés, no tener que hacer ningún esfuerzo distinto al de nacer, hasta cuando llega a su independencia varios años después. Es un ser premiado por la naturaleza, también, con el desarrollo del más alto nivel de inteligencia entre los seres vivos. Funge entonces como el rey del planeta que habita y procede a descubrirlo en toda su dimensión. Con su fina sensibilidad que ha alcanzado va a poder evidenciar la armonía como componente estético de cuanto ve a su alrededor. Con su capacidad de asombro logra sentir admiración porla tierna hierba y por el imponente árbol; excitarse con el bosque por el verde conque arropa los suelos y por el aroma que guarda en sumisterioso ambiente. Es capaz también de alelarse con el rocío que en los páramos une las gotas que el sol convierte en poligonales espejos; maravillarse con los serpeantes hilos que en corrientes líquidas van rodando por los esquivos pliegues de las arrugadas montañas; o fascinarse con el alado variopinto de las hermosas e inquietas mariposas; extasiarse con el canto de las aves que trinanen los campos o por el jugueteo del viento con las plantas o, hacer un poema a la luna que coqueta se asoma tras los cerros en lafresca noche que arrulla los espíritus. ¡Qué grande es la naturaleza! Y ¡Qué noble parece el hombre!

En ese entretanto de lo humano, allí mismo, los restantes seres vivos se valen de la naturaleza para algo más concreto y vital: obtener de ella los medios de subsistencia, con una estrategia certera: no alterarle el equilibrio, tomando de ella sólo lo necesario; no llevando a cabo acciones que la destruyan; conviviendo en eficientes sistemas colectivos que son ejemplo de eficaz aplicación de la economía. Qué trascendente fuera que el más elevado ejemplar de los seres vivos, resumen de toda inteligencia, emulara a la madre y maestra de su ser consciente, la sabia naturaleza; y que la ofrenda hecha al dios de su complacencia por lo que ha puesto a su disposición, fuera el buen uso de su inteligencia y su voluntad. Que utilizara el hombre su insignificante diferencia genómica para ejecutar acciones que no llevasen a destruir los biomas que nutren la vida en todas sus manifestaciones, sin embargo el hombre parece haber renunciado a su ruta inspirada y al uso de razón; al punto, asaz posible, de que deje de ser el verdadero rey de la naturaleza.

El hombre (léase líderes del mundo) ha preferido ser poderoso y pragmático: contaminar el medio ambiente y malgastar los recursos naturales; despreciar los principios universales de la solidaridad, la generosidad y la gratitud y, por ende, desconocer para la mayoría de sus congéneres los valores de la libertad, la equidad y la justicia,creando el caos social. Es decir, el hombre deja ser inocente e ingenuo como lo es de niño, para convertirse en competitivo, sagaz,malicioso y destructor, en aras del progreso, no atendiendo la reflexión de Albert Einstein: “La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.”.

Julio de2005

LuisEnrique Sedano

Reflexiones a la Ruta Inspirada. Por: Hernán Sedano

Hola Pa, gracias por compartirnos tu escrito. Aviva mi permanente reflexión acerca de nuestro propósito como humanos. Considero que el ser humano es una de las tantas manifestaciones de la naturaleza, al igual que un árbol, un ave o una mariposa, cada uno mostrando parte de ella y a su vez cumpliendo un rol dentro de su inevitable armonía. Somos nosotros mismos quienes nos autodenominamos reyes o nos etiquetamos como los seres más inteligentes de la naturaleza, supongo que en parte es un poco de egocentrismo. Esto nos lleva a un punto de ceguera donde terminamos creyendo que nuestras prácticas contaminantes son un daño al planeta y no a nosotros mismos, hablamos de proteger el medio ambiente y no de proteger al ser humano. 

La realidad es que la naturaleza mantendrá su permanente armonía y seremos nosotros los que, si no mejoramos nuestras prácticas, llegaremos a un punto de inflexión donde nuestra calidad de vida comience a decaer de manera casi inevitable. 

Sin embargo también me pregunto a diario como contribuir a esa protección del ser humano. Nuestro modus vivendi en gran medida se alimenta de esas prácticas que perjudican el ambiente en que podemos vivir, por ejemplo el automóvil. Sabemos que contamina y además requiere explotación de minas, petróleo, químicos, etc para poder funcionar, el mismo ejercicio podríamos hacer con cada una de los aparatos que consideramos nos mejoran la calidad de vida, la casa en que vivimos, etc. ¿Dónde debemos hacer la palanca para lograr el mejor resultado? Espero que muchas personas se estén haciendo la misma pregunta para ver si se logra seguir por el camino de mantener y mejorar nuestra calidad de vida. 

De otra parte hoy tenemos la oportunidad de existir, las malas prácticas aún no han vuelto no apto el ambiente para nosotros, y ahí viene mi otra parte de la reflexión, por un lado está el tener unas buenas condiciones medio ambientales, pero por otro lado está el tema con que cierras el escrito "niños infelices" y yo diría seres humanos infelices. Como bien propone Einstein el progreso debería estar medido en Felicidad, y esto nos pone a pensar acerca de qué es la felicidad y cómo podemos contribuir a la felicidad de los demás y como consecuencia a la propia, tal vez se trata sólo de eso, ese puede ser nuestro propósito como seres humanos. Tal vez ser seres felices es nuestra naturaleza y lo que sucede es que hacemos cosas que la perturban y lo que debemos hacer es dejar de hacer esas cosas. De pronto no se trata de encontrar que hacemos para ser felices, sino de encontrar que dejamos de hacer. 

Gracias por incentivar la reflexión, ese ingrediente fundamental para disfrutar nuestra existencia.

Tu Hijo que te quiere mucho


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