lunes, mayo 22, 2006

¿Cómo hacer una buena elección de presidente?

A menos de una semana de la jornada electoral mucha gente aún se pregunta por quien debe votar, algunos ya descartaron la posibilidad de votar y otros (seguramente menos de la mitad del censo electoral) ya decidieron por quien votar.

La primera pregunta que debe resolver el ciudadano es ¿debo votar? como sabemos votar es un derecho ciudadano, cuya finalidad es permitir a la gente participar en la elección de sus gobernantes. Dado que estamos en una democracia nuestros gobernantes se eligen por voto popular y gana el que mayor número de votos saque., entonces si no ejerzo mi derecho al voto le estaré quitando probabilidades de ganar al gobernante que me parezca más apropiado.

Sin embargo si decido votar, asumo la responsabilidad y riesgo de una elección. Toda elección tiene la posibilidad de ser errada, y refiriéndonos a las elecciones de presidente las repercusiones de hacer una mala elección pueden ser catastróficas para mis intereses. Entonces al decidir votar surge otra gran pregunta ¿Cómo puedo hacer una buena elección?

¿Qué criterios debemos tener en cuenta para determinar la mejor opción de gobierno?¿Qué es un buen gobierno?¿Un buen gobierno es aquel que contribuye de manera significativa a la mejora de la calidad de vida de todos los ciudadanos? Yo supongo que sí, creo que esta es la principal razón para que se haya establecido el sistema de gobierno, ahora ¿qué podemos entender por mejorar la calidad de vida?

Suponemos que la calidad de vida tiene que ver con tener satisfechas nuestras necesidades. Hay unas necesidades primarias, que si no se satisfacen se pone en riesgo la vida del individuo, y son la salud, la vivienda, el alimento. Sin embargo hay una necesidad que aunque en primera instancia pareciera que si nadie se muere por satisfacerla, si esta necesidad no se satisface plenamente se pone en riesgo la satisfacción de todo el resto, esta necesidad es la educación. Entonces la calidad de vida necesariamente tiene que ver con tener satisfecha plenamente la necesidad de salud, vivienda, alimento y educación.

Estando de acuerdo con lo anterior entonces las preguntas que deberíamos hacernos para poder hacer una buena elección tendrán que ver con:
- ¿El acceso y prestación de los servicios de salud han mejorado?¿El programa del candidato muestra de manera lógica cómo puede mejorarse?
- ¿El acceso a vivienda digna es cada vez más fácil?¿El programa del candidato muestra de manera lógica cómo puede mejorarse?
- ¿El costo de la alimentación es menos del 20% de los ingresos que recibe, ha bajado o subido en los últimos años?¿El programa del candidato muestra de manera lógica cómo puede mejorarse?
- ¿El acceso a educación superior es fácil, está al alcance de sus ingresos?¿El programa del candidato muestra de manera lógica cómo puede mejorarse?
- ¿Cada vez tenemos más opciones de trabajo digno?
- ¿Qué porcentaje de nuestros ingresos (si tenemos) está destinada a cubrir necesidades básicas?¿Este porcentaje ha aumentado o disminuido en los últimos años?¿El programa del candidato plantea una mejora de esto?

Como sabemos, y se ha corroborado aún más últimamente, las estadísticas no muestran cifras reales, entonces ¿en qué debemos basarnos? Debemos basarnos en nuestra experiencia, en lo que nos sucede a nosotros y a quienes nos rodean, esa es nuestra realidad, la que vivimos, y la que nos consta, el resto son cifras de las cuales no podemos saber su veracidad.

Una vez se haya respondido estas preguntas basándose en su experiencia propia y comprobando con su lógica lo que plantean y han hecho los candidatos, puede tomar una decisión de menor riesgo.

martes, mayo 16, 2006

Murphy el implacable

Ayer tuve la oportunidad de ver a Murphy actuando implacablemente. Estoy seguro que todos nos hemos topado con Murphy y más de una ocasión, sin embargo vale la pena comentar quien es Murphy. Murphy fue un ingeniero que planteó la Ley de Murphy que dice que "si algo tiene la posibilidad de salir mal, saldrá mal".

A pesar de que hemos experimentado la verdad de esta ley, por lo general la ignoramos, desafortunadamente ella nunca nos ignora. Las consecuencias de ignorarla pueden ser funestas, y eso fue lo que pasó ayer, aunque no fue de muerte, nos demostró una vez más porque siempre debemos tener a Murphy en mente.

Podríamos decir que el caso comienza el día que mi esposa decide aceptar presentar una ponencia en su trabajo, eso fue hace casi un mes. Ella sabía que realizar tal ponencia no le tomaría todo el mes, por lo que no empieza a trabajarla desde ese momento. Sin embargo todo ese tiempo de seguridad que tenía fue devorado sin piedad por un síndrome que también experimentamos a diario, el síndrome del estudiante, que consiste en dejar todo para último momento y es en ese momento cuando Murphy hace su triunfal aparición. Me da la impresión de que Murphy y el estudiante son compinches, o podríamos decir que el síndrome del estudiante es la sustancia con la cual Murphy duerme a sus víctimas. De aquí en adelante comienza el relato del ataque.

Ella tenía que presentar la ponencia a las 5 pm del lunes y comienza a trabajar en la misma el lunes a las 9 am.

Primer ataque de Murphy: enciendo el televisor y no hay señal. Esto significa que tampoco tenemos Internet, ya que no lo provee el mismo operador, ella se tenía unos archivos en su correo para poder hacer la presentación, llamo al operador y me dice que es un problema en el conjunto que seguro estará resuelto antes de las 4 pm, eso quiere decir que deberá buscar otra forma de acceder a esos archivos. Luego de la noticia empieza a pensar alternativas para enfrentar este primer ataque, entonces se propone la alternativa de ir a un café Internet cercano y bajar los archivos, con esto se hubiese superado este primer ataque.

Teniendo ya eso planteado se pone a preparar la presentación con los archivos que tiene y llaman de mi casa que estaba cumpliendo años mi hermano y que le iban a hacer almuerzo especial, entonces se cambian los planes y le pide permiso a mi hermana para trabajar en la casa de ella que vive a dos cuadras de mis papás donde va a ser el almuerzo, de cualquier manera tenía que almorzar. Entonces termina de hacer algunas cosas en la presentación guardamos todos los archivos necesarios en mi memoria USB y nos vamos a donde mis padres. Llegamos a almorzar a la una, sin embargo nos sirven a la 1:30 y el almuerzo se extiende hasta las 2:30. Son las 2:30 y a ella le falta el 90% de la presentación.

Terminamos de almorzar y se va para donde mi hermana a trabajar, se lleva mi USB y recibe el segundo ataque de Murphy.

Segundo ataque de Murphy: el computador de mi hermana por alguna razón tiene unos puertos USB que dañan las memorias, creemos que debido a que les pasa corriente, mi hermana no le advierte acerca del peligro, los puertos no están sellados, el computador tiene 6 entradas USB 2 de las cuales son las dañadas, por supuesto mi esposa conectó mi memoria USB a una de las dañadas y hasta ahí llego la vida útil de mi memoria, me alcanzó a durar un poco más de 3 meses, la garantía se venció hace 15.

Ahora eran las 3:15 pm, lo poco que tenía se había perdido así que le hacía falta el 100% de la presentación. Murphy esta vez fue implacable.

Siendo las 4 pm a punto de llorar decide irse a donde tenía que presentar la ponencia sin presentación. La única salida que le quedaba era hacer la charla sin presentación, por fortuna le salió bien o por lo menos la gente se interesó.

El balance de lo sucedido quedo así:
- Una memoria USB dañada.
- Un disgusto para mi.
- Mucha angustia para ella.

Este es un pequeño ejemplo del por qué debemos tener siempre en cuenta a Murphy, el no desperdiciará ninguna oportunidad para presentarse y hacer de las suyas.

martes, mayo 09, 2006

Matrimonio -¿Seguridad o Satisfacción?

Desde hace unos días me viene rondando en la cabeza el concepto de matrimonio. No hay duda que esto sólo puede suceder cuando sentimos que las cosas en el propio no marchan como uno quisiera, o tal vez marchan exactamente como uno quería, pero se empieza uno a preguntar si esto que quería era lo mejor.
Indudablemente el concepto de matrimonio está rodeado de muchos supuestos que nos han sido y nos siguen siendo inculcados por la cultura y la educación, especialmente por el principal medio de educación de nuestra sociedad moderna, la televisión. Y hablando de este poderosa herramienta de "educación", hace unos días estuve viendo un programa donde uno de los protagonistas del capítulo del día le comentaba a la que podía ver a su esposa muerta, que cuando el se casó con ella creía que la quería, que era el siguiente paso lógico después del largo noviazgo, en pocas palabras que no había ninguna razón para no casarse con ella, pero que lo que había sentido con su futura esposa era totalmente distinto. Que sorpresa, ahora me pregunto si tal vez había visto ese programa antes, porque antes de casarme mis padres me preguntaron por qué lo hacía y yo respondí casi exactamente lo mismo, y al ver mi respuesta actuada por otra persona, puede ser que sea algo que le pasa a mucha gente y que por eso lo representan o es algo que a muchos les pasa porque eso es lo que aprenden de la TV. Pero en eso no podemos profundizar porque sería como encontrar si fue primero el huevo o la gallina.

El punto es que esto y un cúmulo de situaciones, aunque cuando decimos esto es porque no tenemos claro cuál fue la situación, me han llevado a revisar la situación actual de mi matrimonio. Definitivamente hay algo que no está bien, lo que no tengo claro es qué es, voy a intentar enumerar los síntomas: no me dan ganas de besarla frecuentemente, de hecho pueden pasar días sin un beso, me refiero a un beso apasionado. No me muero de ganas por estar con ella y siento que cuando estamos se convierte en algo mecánico. Hasta este punto todos los síntomas parecen muy superficiales y tal vez por eso no les he dado trascendencia.

Puede que este sentimiento de inconformidad sea debido a ese ideal que se nos forma en la mente de lo que debería ser, pero que en la realidad no va a ser o no es lo mejor. ¿Qué puede ser lo mejor?, eso es totalmente relativo a la persona, depende de la meta de cada uno y cómo esta relación lo acerca a su meta personal. Sin embargo en este punto me empiezo a preguntar será que el matrimonio ha sido creado para dar seguridad o satisfacción? Una seguridad que nos permita alcanzar nuestras metas personales, que son las que nos generan satisfacción, o por el contrario la idea de matrimonio es tener esa satisfacción que es tan difícil de lograr en nuestras actividades diarias.

Pensando de esta manera solo resta preguntarme cuál es esa meta personal y si el camino hacia esa meta me genera satisfacción o seguridad, tal vez de esta forma puede encontrar que posición dentro de mi rompecabezas, juega el matrimonio y ver si está encajando o tal vez estoy forzando la ficha para que entre.

Como me recordaban hoy, ¿qué es lo que espero de esta relación?

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